29/3/06

Suspenden recital de Callejeros

Callejeros decide volver a tocar y empiezan las amenazas. Primero, el padre de una de las víctimas amenaza de muerte a la banda (y no es la primera vez – ya había dejado amenazas de muerte en los celulares de varios integrantes de la banda hace unos meses), en el estilo patoteril que el grupo más extremo de los familiares de Cromañón parece preferir. Estos son los mismos que amparándose en su dolor amenazaron a los diputados de la Ciudad de Buenos Aires durante al juicio a Ibarra, amenazaron a los jueces de la causa, etc. Joyita.

Luego, y ante las protestas, el gobernador de Tucumán suspende el recital alegando que el club no cumple las medidas de seguridad. Esto huele a maniobra por varios motivos. Primero, que no es el gobernador sino el gobierno de la ciudad de Tucumán el que tiene jurisdicción sobre este tema. Segundo, porque en ese mismo estadio (el Club Central Córdoba) acaba de tocar Catupecu Machu, quizás con mucha más concurrencia de la que podría llevar Callejeros. No se puede tener doble estándar en este tema – o el estadio es seguro, o no lo es. Cambiar las reglas porque se trata de Callejeros es deplorable y un acto de cobardía política del gobernador.

Que quede en claro: Callejeros no me simpatiza. Sigo sosteniendo que la incitación al uso de bengalas que venían haciendo en sus recitales y su irresponsabilidad en continuar el espectaculo esa noche a pesar del numero de bengalas que hacia que no se pudiera ver nada es en parte responsable de la tragedia. Y hasta diría que presentarse cantando las mismas canciones y con el mismo nombre es de pésimo gusto. Pero esto debe manejarse por vía de la justicia si existe responsabilidad penal, no por medio de una turba ciega, manejada por anarquistas para redito politico ni por chicanas de un gobernador. Mientras los integrantes de la banda no tengan sentencia firme, tienen derecho a ejercer su profesión en libertad. Y el resto de los argentinos tenemos derecho a ignorarlos.

28/2/06

Cierra el juicio a Ibarra

Cierran los debates del juicio político a Ibarra, y si algo prueban es que muchos han perdido el juicio. Primero que nada, juzgar al Intendente / Jefe de Gobierno por errores muchos niveles más abajo es un pésimo antecedente: por ganar un rédito político, la oposición le está haciendo un daño terrible a la institución de Jefe de Gobierno. Segundo, los familiares de las víctimas siguen en su descenso hacia las actitudes más objetables: hoy tuvieron que ser desalojados por amenazas de muerte y disturbios. No hay dolor que explique este tipo de conducta. Por sobre todo existe una sensación de extorsión: si los legisladores se atreven a votar a favor de Ibarra, estos grupos les van a hacer la vida imposible, acusarlos de cohecho, amenazarlos, etc. Otro triste espectáculo de la política argentina.

2/1/06

La turba

Algunos de los padres de las víctimas de Cromañón amenazan a los jueces de la causa como recuenta Página 12:

“Los problemas surgieron con el tercer grupo, que estuvo encabezado por Norma Bonomini y Luis Fernández. La mujer ya ingresó en una actitud –que según manifiestan los jueces en el acta– fue “de gran hostilidad”: se negó a saludar a los magistrados y gritaba que los jueces protegen a los poderosos. Sin embargo, el momento de mayor gravedad se produjo cuando uno de los familiares exhibió un papel y le dijo a los magistrados: “Tenemos los domicilios de ustedes, sabemos quiénes son y les vamos a matar a sus hijos, para que sepan lo que significa”. La escena, que se extendió por algunos minutos en el marco de los gritos de los familiares, fue presenciada por el secretario del tribunal y por varios agentes policiales, los que –de ser necesario - actuarán como testigos. Los jueces resolvieron dar por terminado el encuentro en forma inmediata y labraron un acta detallando lo sucedido. El siguiente paso fue enviar el texto para que sea incorporado al expediente principal del caso Cromañón, que, hasta el viernes, estuvo a cargo de Julio Lucini.

La gran mayoría de los padres de las víctimas ha mostrado otra actitud. Muchos de ellos se mantienen inflexibles, reclaman en los estrados judiciales y también en la calle el encarcelamiento de todos los responsables, entre quienes incluyen a los funcionarios y al propio Aníbal Ibarra. Respecto de Callejeros existe una división: algunos consideran que no debe ser imputados y otros sostienen que deben responder por las muertes. Pero el estilo de las amenazas y la agresión están circunscriptos a un pequeño núcleo que ya fue protagonista de hechos de violencia e intimidación. Al propio Aníbal Ibarra lo amenazaron de muerte, lo mismo hicieron respecto de sus hijos, el legislador Chango Farías Gómez denunció igualmente intimidaciones y hasta hubo llamados amenazantes contra los padres de la actual pareja de Ibarra. Sin embargo, lo ocurrido en la Cámara del Crimen es el primer hecho que termina en un acta y en un procedimiento judicial.”

Increíble. El comprensible dolor no puede explicar estos hechos delictivos. El resto de los padres de las víctimas debiera denunciar a estos pocos y marcar diferencias ya mismo si quieren mantener algo de credibilidad.

28/12/05

Moreno y Cromañón

Marcelo Moreno tiene algunos puntos interesantes y alguna (demasiada) confusión en su nota de hoy con respecto a Cromañón y la búsqueda de un culpable.

Por el primer lado, estoy de acuerdo que el buscar responsable absoluto no tiene sentido: hay, sí, personas con más culpabilidad, personas con menos y personas culpadas por conveniencia política. Eso es algo que he dicho yo mismo en este blog (o en su encarnación anterior en Blogger) y lo sostengo: este es un problema que nos abarca a todos, desde Chabán, a la banda, a los inspectores, a aquellos que vamos a boliches donde no se puede ni respirar, y seguí contando.

Pero donde el artículo se descarrila irremediablemente es en la comparación, traída de los pelos, con el tsunami de Banda Aceh. Y no es comparable por lo siguiente: comparar fallos en “las previsiones meteorológicas” (sic - alguien debiera explicarle a Moreno que un tsunami no es un fenómeno de raíz meteorológica sino geológica) con fallos en la habilitación de un local es como comparar un eclipse solar con una explosión de un artefacto eléctrico de 110 V conectado a una toma de 220. El tsunami, si bien remotamente imaginable, no era para nada un acontecimiento pronosticable o siquiera predecible. El que casi 200 personas puedan morir en un local donde rutinariamente se tiran fuegos de artificio, donde los materiales son inflamables, donde las puertas estaban cerradas con candado y las habilitaciones e inspecciones vencidas es muchísimo más predecible. Existe control humano sobre estos hechos: el dueño, la banda, los inspectores tenían el control, y eran fácilmente solucionables con un poco de esfuerzo.

El otro problema es cuando habla de que Chabán y demás no debieran ser considerados culpables de estrago doloso porque es obvio que no tenían nada por ganar con un desastre como éste. Es como decir que el que mata a alguien corriendo una picada no es culpable porque su objetivo no era matar a nadie. Esta idea es ridícula y ni siquiera se condice con el alcance de las leyes: la figura de dolo eventual es precisamente para aquellos casos en que no se pretendía cometer un delito, pero la consecuencia de los actos de uno termina en un delito y esta consecuencia podía ser prevista por una persona razonable. Para esto existen estas figuras, y está bien que existan, sino todo el mundo podría desentenderse de las consecuencias de sus actos diciendo que no eran las esperadas.

A un año de Cromañón me parece bien que los diarios discutan los alcances de estos enjuiciamientos. La distancia (sea física o temporal) separa los hechos del dolor y permite ver más claro. Pero eso no significa que haya que dar por tierra con penalizaciones más que necesarias.

26/8/05

Falsedades

Mirando mis estadísticas de Statcounter me encuentro con que un link a uno de mis posteos esta pegado en un sitio de los familiares de Cromañón llamado “Que no se repita”. Hasta ahí bien, si bien me hubiera gustado un email pidiendo permiso antes de copiar texto.

El problema está en lo siguiente: bajo el posteo a mi nombre han cambiado el texto para servir a sus intereses, lo cual me revienta y es una falsedad.

Aquí está la frase en mi posteo original:

“El gerente es el presidente de la Cámara de Discotecas de Buenos Aires. Sin palabras”

La versión cambiada en el sitio “Que no se repita”, bajo mi firma, muestra lo siguiente:

“El gerente es el presidente de la Cámara de Discotecas de Buenos Aires y que acompaño a ibarra ante las camaras de tv para mentir sobre la habilitacion de cromagnon las primeras horas de enero .”

Esto es más que reprobable, ya que jamás hubiera escrito esas palabras: jamás trataría a nadie de mentiroso, me parece que Ibarra ha hecho un trabajo razonable en estos hechos, he dicho mil veces en este mismo blog que no se le puede endilgar al intendente el control de cada habilitación de cada local y por último, viviendo en USA, no he visto la cobertura televisiva como para saber si el presidente de CEDEBA salió a comentar entonces o no sobre la habilitación de Cromañón. Ni hablar de la ironía de un grupo que usa la mentira para denunciar mentiras.

Después de mandarles un e-mail para revertir ese cambio o quitar el link a mi página, veremos como sigue la cosa.

28/7/05

Otra de juicio politico

La Comisión Cromañón va a aconsejar el juicio politico del intendente Ibarra. Esto es de una imbecilidad absoluta: es como enjuiciar al presidente de una compañía porque uno de sus fleteros atropelló a alguien.

No soy fanático de Ibarra, pero esto es un precedente peligroso: significa que todo intendente debe estar al tanto de todas las inspecciones, todos los permisos, todas las idas y venidas de la habilitación de los cientos de miles de comercios en Capital Federal. Una locura. Si vamos a pedirle esto, entonces ¿para qué tenemos un aparato de Gobierno de la Ciudad? ¡Tengamos una persona sola, que es posible que maneje en detalle las vidas de dos millones y pico de personas!

Si esta gente estuviera un poco menos preocupada por el poder y un poco más preocupada por el futuro de la Ciudad en años por venir, se daría cuenta de lo que está haciendo.

23/5/05

Indagatoria a Callejeros

El cantante de Callejeros prende el ventilador, tratando de deshacerse de su responsabilidad. La mitad de las excusas (porque no son más que eso) podrían aceptarse si no fuera por un pequeño detalle: este no es el primer concierto que Callejeros daba en República Cromañón. Con lo cual sabían como se llenaba el lugar con 4 mil personas: lo habían visto por sí mismos antes y jamás dijeron nada. Ni tampoco era el primer concierto con Chabán, quien era una especie de padrino de la banda desde sus primeros recitales, no sólo en República Cromañón sino también en Cemento. El tema de que otras bandas usaran bengalas no los exime de su responsabilidad: es lo mismo que decir que como mi vecino chocó a alguien con el auto y no lo agarraron, entonces está todo bien si yo salgo a jugar a los autitos chocadores por Avenida del Libertador. No tiene lógica posible y es transparente el motivo: la culpa es del resto que no nos avisó, pobrecitos nosotros. Espero que terminen en cana, tanto como los inspectores y Chabán.

17/5/05

Pulseada

La pulseada por quién maneja la justicia continúa. Ahora Blumberg sale a convocar otra marcha contra la inseguridad, por el simple hecho de que no está de acuerdo con los dictados de revocación de prisión preventiva. Entre otras cosas dice:

“Nos sentimos muy mal por la libertad de María Julia Alsogaray, después de que empieza a hablar, donde uno se entera de todas estas leyes secretas, que se cobran terribles sobresueldos”, comentó el ingeniero, impulsor de marchas multitudinarias en reclamo de una mejor justicia y una modificación de las leyes penales.

“Tenemos esta situación de Omar Chabán, un señor que es responsable de la muerte de casi doscientos jóvenes que fueron a disfrutar un festival de rock, poniéndole tres veces la capacidad del lugar, trabando puertas de seguridad, teniendo materiales altamente combustibles y con matafuegos descargados”, agregó.

Esto a mí me preocupa por lo siguiente: estos no son casos cerrados, sino que son causas abiertas. Blumberg prejuzga mucho más que estos jueces que han determinado la excarcelación de los acusados (por ahora) y habla como si estuviéramos liberando gente que ya fue encontrada culpable; como si esto fuera un indulto. No lo es: es simplemente una medida de proceso. Las cortes existen precisamente para evaluar las causas más allá de todo apasionamiento, de lo contrario estamos ante el gobierno de la turba. Las causas continúan. Cuando haya un fallo firme de culpabilidad, entonces sí debemos exigir que se cumplan las condenas. Y debemos exigir que una condena o exoneración llegue en un plazo razonable. Mientras tanto, esto cae de lleno en el terreno de la justicia, no de la movilización popular.

15/5/05

Mejor adentro

La familia de Chabán decide que siga preso por su seguridad, el resultado de los incidentes en Tribunales. Preocupante porque significa que se percibe que el gobierno no puede dar garantías de que se cumpla la ley, sea una condena o una excarcelación. Repito, no porque me parece que Chabán sea inocente: ya he dicho en este blog que es, en mi opinión, al menos culpable de homicidio culposo. Pero eso no significa que no se merezca un juicio equilibrado y el mismo tipo de protecciones y derechos que se le otorgan a otros acusados. Si el gobierno no puede proveer esto, estamos ante otro deterioro y otra derrota del estado de derecho en la Argentina.

13/5/05

Excarcelacion de Chabán

Chabán es excarcelable, pagando 500,000 pesos de fianza. Esto no significa que no siga la causa judicial, simplemente significa que no se cree que haya riesgo de fuga por lo cual no hay sentido para mantenerlo en prisión sin condena. Es común, se hace todos los días. Los familiares de las víctimas del incendio (y demas que aprovechan la situacion) arman incidentes para evitarlo, lo cual es una postura insostenible más allá del dolor que se pueda compartir. Ya nadie parece querer esperar a que las causas se resuelvan en Tribunales, sino que parece que estamos en presencia del triunfo del linchamiento por sobre la racionalidad.

Típico de este momento argentino – cuando hay algo que no me cae, aunque sea dentro de la ley, se recurre a la violencia. Esto es lo que pasa cuando se relaja el orden social: cuando se permite que los piqueteros anden impunes por Buenos Aires, cuando un grupo de salvajes puede encenderle fuego a un tren por un retraso. El Gobierno, ni mu.