Hace unas semanas, luego de conocerse el fallo de encubrimiento contra Carlos Carrascosa por el asesinato de María Marta Garcia Belsunce, publique un posteo un poco apuradito comentando sobre el fallo. A la luz de los hechos, me parecía un fallo decente, aunque no entendía el disenso. Y lo escribí de esa manera.
Hoy a la mañana me encontré con el siguiente email de parte del Dr. Rizzi, el integrante del tribunal que disintiera con el fallo:
“Leí en un blog de su autoría que Usted no entiende que se pueda disentir en un fallo como el del caso García Belsunce. Según su parecer -que se basa en haber escuchado “partes” del voto de la mayoría- he demostrado “poco discernimiento” en la sentencia, por lo que sugiere que se revisen mis demás resoluciones.
Aunque no paso por alto el pequeño agravio, desde ya, todos mis fallos están a su disposición, para que los examine y critique. Basta que se ponga en contacto conmigo para acceder a ellos. Pero eso sí, léalos antes, porque por lo visto no ha leído tampoco el del sonado caso al que nos referimos y del que se anima a opinar.
Lamento que en esta cuestión no haya Usted demostrado la prudencia y sensatez que sí lucen en algunos de sus otros comentarios, que tuve oportunidad de leer.
Le pregunto por último, (pero para que se lo conteste Usted mismo) ¿Ha presenciado Usted alguna de las audiencias? Si es así, ¿cuántas declaraciones de los 130 testigos interrogados escuchó? ¿Pudo examinar o conoce al menos algo de la prueba pericial cumplida? ¿Tiene conocimientos de derecho penal y de derecho procesal penal? ¿Cuál ha sido su fuente principal de información en este caso? La respuesta a estos interrogantes, tal vez explique su apresurada apreciación.
Cordialmente
Luis María Rizzi”
Con esto volví a leer mi posteo y me di cuenta de que en verdad cometí dos errores. Primero, me pasé de la raya en dudar de sus otras opiniones simplemente por un fallo con el que estoy en desacuerdo. Y segundo, que en mi apresuramiento publiqué antes de leer todo lo que había pasado. Lo peor es que, en efecto, al día siguiente leí el fallo en disenso con más detenimiento y, aunque disiento totalmente con lo que Rizzi concluye, entiendo como llego a su conclusión que me parece se basa más en un tecnicismo de atenerse específicamente de saber claramente a quién beneficia. Por mi parte, me parece que el encubrimiento es un delito en sí mismo que existe más allá de un claro beneficio o participación en el asesinato.
Por esto, me parecía que una corrección era necesaria en el comentario original, y también una aclaración al Dr. Rizzi:
“Estimado Sr. Rizzi
Primero que nada una disculpa: no intente poner en mi blog un agravio y quizás en la frase que usted menciona hubo un poco mas de incredulidad de momento que de pensamiento claro, y eso merece una corrección en mi blog. También si no le molesta me gustaría poner su carta ya que me parece razonada y todo el mundo tiene derecho a su disenso. Y como tal estuve equivocado en decir que debieran revisarse sus otros fallos.
Es cierto que no estuve en las audiencias ni escuche uno por uno a los testigos, por más que seguí las vicisitudes del caso por la prensa de manera diaria. Escuche tanto del fallo como fue pasado por televisión y luego busqué las opiniones y las he leído con más tiempo. Aun hoy, debo decirle, disiento con su posición: si bien estoy de acuerdo que en que no hubiera suficiente prueba para otros cargos (como el de asesinato), el patrón de todos estos hechos (el arreglar el cadáver, el tratar de evitar que se hagan ciertas pericias, el cambiar la escena del crimen) si me parece justifica el cargo de encubrimiento.
Leí como parte de todo esto su opinión que (simplificada en mi entendimiento) se basa en que quizás esto no fue hecho con malicia para ocultar un asesinato. Independientemente del motivo o de quien se beneficia creo que todos sabemos (sea por conocimiento de la ley, o por simple exposición cultural a tantos otros casos que han sucedido) que si entramos a un cuarto con una persona muerta y lleno de sangre lo primero que hay que hacer es no tocar nada y llamar a la policía, para que se puedan esclarecer las circunstancias. Más allá de que fuera un suicidio, un asesinato o un simple accidente, y sea por ocultar una participación en el crimen o simplemente por evitar una vergüenza social: lo que queda es que existió aquí una acción concertada por hacer como si nada hubiera pasado y presentar una verdad alternativa. Eso constituye, en mi opinión, encubrimiento. Podría decirse incluso que efectivamente en este caso el encubrimiento fue medianamente exitoso, precisamente porque si bien las acciones del encubrimiento son visibles, a esta altura del partido es muy difícil de descubrir cual fuera el motivo y la circunstancia original por las cuales fueron tomadas.
Nuevamente disculpas por algo escrito en un momento quizás de acaloramiento, y haré los arreglos necesarios a la opinión anterior. Le agradezco su razonada carta y hágame saber si esta de acuerdo con que publique su opinión. Habiendo estado del otro lado de alguna opinión desmerecedora, debo decir que la manera en que usted encara esta comunicación demuestra claridad y mesura, lo cual es difícil de obtener en estos días.
Cordialmente,
Marcelo Tourne”
Y eso es todo - lo que me gusto de este intercambio es que podemos todavía seguir en completo desacuerdo, y al mismo tiempo portarnos de manera racional. En una blogosfera donde se grita mucho y rápido, es bueno acordarse de que todos estamos tratando de hacer lo nuestro de la mejor manera posible y que se puede discutir (y oponerse) sin pegarse.
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