Hacia menos transparencia
Cuando los indicadores molestan, el estilo Kirchner es eliminarlos:
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) resolvió pulverizar uno de los últimos índices oficiales que permitían una aproximación a la inflación real: no publicará más el índice de precios al consumidor (IPC) nacional, que incluía información provista por siete provincias -además de la zona metropolitana-, entre ellas algunas que calculan una inflación tres veces superior a la que admite el Gobierno en forma oficial.
Lo mismo sucede con el número de pobres:
Las estimaciones privadas indican que la pobreza se habría ubicado, en el segundo semestre del año último, en un nivel no inferior al 30%, lo que se traduciría en que son 10,8 millones los pobres en la población urbana. Esa es la cifra estimada por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), del economista Ernesto Kritz. Pero, según el dato oficial, que según la Presidenta se dará a conocer formalmente en los próximos días, el índice es del 20,7%, con lo cual serían 7,3 millones las personas que no acceden a una vida digna dado su nivel de ingresos.
Esta idea de que la realidad es sólo un punto de vista y que con cambiar los números un poco todo está mejor es como pretender que el iceberg que está enfrente se va a alejar simplemente por mirarlo con el catalejo al revés. No funciona. Y a la corta o a la larga, el choque es inevitable.
Technorati Tags: modificaciones, indices, ipc, pobreza, transparencia







