24/10/07

Los tres defectos

Una buena manera de entender a los candidatos es mirar sus respuestas a la pregunta “¿Cuáles son sus peores defectos?” en las entrevistas íntimas de La Nación (por otra parte, en cuanto a las entrevistas en sí, hay mucha pregunta pavota - pero me desvío de mi punto).

Esa pregunta me gusta porque hay dos maneras de contestarla, que marcan un poco la personalidad de cada uno.

La respuesta política es “ay, no sé” y después salir con algo que en realidad no es un defecto sino una amplificación de una buena cualidad – por ejemplo “Ay, no sé, soy demasiado trabajadora” o “a veces me olvido de mí mismo cuidando de los demás”. O sino listar algo que en realidad no interesa salvo a la persona en cuestión – “no me cuido en la dieta”, por ejemplo. Esto a mi me dice una cosa – o que la persona no tiene introspección alguna, o que está mintiendo para cuidar la imagen. El resultado en ambos casos es, claramente, transparente y poco favorable.

La segunda manera de contestarla es la manera honesta y hablar de algo que no nos gusta de nosotros. Por mi parte, me resulta más confiable este tipo de persona que los que responden de la primera manera, porque lo que están diciendo es “sí, ya sé, tengo estos defectos y los van a tener que enfrentar, pero estoy seguro de mí mismo”

Con eso en mente, repasemos las respuestas de los distintos candidatos:

Elisa Carrió: “No sé bien cuáles son (duda durante varios segundos)… Debo tener muchos, pero no los puedo identificar con claridad. La ansiedad, la demasiada energía y ser demasiado directa, frontal.”. Claramente respuesta de patrón 1 – evasiva, y cuando finalmente dice algo se asegura que sean cosas que suenen positivas (“demasiada energía”).

Alberto Rodríguez Saá: “Tengo un humor inestable, de vez en cuando lo pierdo. Tengo bastante humor, pero a veces lo pierdo. Tengo poca paciencia y aborrezco lo que no sea síntesis.” Claramente en el segundo campo, me gusta la respuesta sobre cosas negativas que debemos saber. Puntos extra porque en el resto de la entrevista sigue listando defectos o cosas que pueden caer poco simpáticas para el público general.

Roberto Lavagna: “Uff. Qué complicado… Por ahí soy muy obsesivo. Controlo todo muy intensamente. A veces soy poco flexible, no me gustan demasiado las componendas o los arreglos. Y quizás, no soy muy social. Me gusta estar en sociedad contadas veces. Jamás voy a los cócteles o a las embajadas salvo que haya algún motivo para estar.” Empieza con un modelo 1, y sigue a través de la respuesta pedaleando para atrás (“quizás”, “a veces”, etc.). Pero al menos dos de los tres defectos son defectos.

Ricardo López Murphy: “Como muchos sandwichitos. Tengo problemas con el control del peso y eso no es bueno. Es importante que tenga una vida ejemplar y, entre otras cosas, la obesidad es mala señal. Otro: estar muy concentrado en los problemas públicos, algo que deterioró mi vida familiar. A veces, tengo el rostro muy adusto y eso no genera el entusiasmo que debería y mi responsabilidad es generar entusiasmo.”. Respuesta de modelo 1, y para colmo banal – a quién le importa si come muchos sandwichitos. La verdad que decepciona,

Cristina Kirchner: Ah, cierto, Cristina no cree que tenga que darle entrevistas a nadie. Aún peor que responder de manera evasiva es no responder.

El ganador – claramente Rodríguez Saá, seguido lejos por Lavagna. Carrió cae tercera, porque al menos reconoce que es ansiosa. Y López Murphy cae al fondo del barril por falta de candidez.

Technorati Tags: , , , , , , ,

Comentarios »

El URI de TrackBack de este posteo es: http://pulso.blogsome.com/2007/10/24/los-tres-defectos/trackback/

Sin comentarios.

RSS de comentarios de este posteo.

Deja tu opinión

Quiebres de linea / parrafo automaticos, e-mail nunca se muestra, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>


Verificacion


Por favor, entre el texto mostrado en el campo de entrada.