Discurso de Bergoglio
El cardenal Bergoglio dio ayer un discurso ante 200 sacerdotes, por el que debiera responder en detalle. Hablando de los típicos temas actuales de la iglesia – aborto, eutanasia, etc. -, Bergoglio se despachó con un par de frases que no son para tomar a la ligera.
Esta es la primera:
“A los chicos se los maltrata; no se los educa ni alimenta. Muchos son prostituidos y explotados”, dijo. Y dio detalles: “Y esto pasa acá, en Buenos Aires, en la gran ciudad del Sur. En algunos hoteles de cinco estrellas se ofrece prostitución infantil: figura en el menú de entretenimientos, bajo el título de «Otros» ” .
Esto es una denuncia muy severa, y me arriesgo a decir falsa: no existe organización hotelera internacional (los hoteles 5 estrellas son, en su gran mayoría, partes de grandes cadenas mundiales) que se comprometería en un delito semejante. Algo así, sistematizado como lo sugiere Bergoglio, sería la ruina de la cadena a nivel mundial. Por otra parte, esto es un delito gravísimo y si Bergoglio tiene pruebas le corresponde llevarlas a la Justicia, no quedarse en la seguridad del púlpito (mientras que en otra parte del discurso, irónicamente, exige compromiso)
Luego sigue:
“Decimos que no estamos de acuerdo con la pena de muerte, que es una injusticia. Pero en la Argentina tenemos pena de muerte. Puede ser condenado a muerte un niño concebido por violación de una mujer de mente idiota. Seamos conscientes de que con eufemismos no podemos tapar la cultura del descarte”
Separemos los tantos – un feto de hasta 12 semanas no es un niño. Y no es que el aborto me parezca simpático, ni mucho menos. Es una tragedia. Pero también es una tragedia una mujer de mente idiota (por usar su terminología poco correcta), violada, y con un hijo por cuidar. No hay soluciones perfectas. A veces, ni siquiera hay soluciones apetecibles. Pero es fácil condenar la elección de una madre desde el púlpito, cuando no se debe sufrir en carne propia. Y en la mayoría de los casos de sexo consensual existiría una manera de evitar que las mujeres deseen recurrir al aborto. Se llama preservativo, es efectivo en un 98%, y la Iglesia los considera pecado.
Por último:
En alusión a la intervención de los católicos en las cuestiones sociales, invitó a “meterse en ellas sin miedo a ensuciarse las manos. Si no quieren ensuciarse, pueden irse a un centro de yoga, que ahí les va a ir bien”.
Por supuesto, no podía terminar sin pegarle a la sensibilidad alternativa, en este caso el yoga. Más allá de que la cosa new age tenga sus bemoles, esto viene de una idea fija que tiene la Iglesia Católica: “nosotros somos el verdadero camino a la verdad, y todas las alternativas – incluyendo las otras religiones – son inferiores a la nuestra”. Esto no es idea mía: es dogma. Es lo que llevó a las Cruzadas, a la colonización de América y a otras aberraciones similares. La soberbia no ha cambiado – simplemente ahora saben que no pueden imponer su punto de vista por la fuerza.






