Un proyecto interesante para reducir el número de infracciones de tránsito es el que están proponiendo en la provincia de Santa Fe. Básicamente, cada conductor empezaría cada año con un número de puntos de los cuales se iría restando cada vez que el conductor recibe una multa por una infracción. El germen de la idea es bueno – es similar a lo que se hace en Estados Unidos (donde los puntos son realidad contra la licencia, así que a mayor número de puntos, peor queda uno parado) y tiene probados beneficios disuasorios.
El problema que tengo con el proyecto tal cual está presentado en la legislatura santafecina es que es demasiado blando. Primero que nada está el tema de que al llegar al 75% de las infracciones del año el conductor podría hacer una reeducación, y entonces recibe de vuelta todos sus puntos. En Estados Unidos sólo el primer punto se puede eliminar atendiendo un curso, y sólo una vez cada 18 meses. A la segunda boleta en el mismo periodo, no hay discusión: los puntos son automáticos. El sistema como se lo propone en Santa Fe esperaría a un cierto número de infracciones antes de hacer un curso, con lo que se pierde la capacidad disuasoria (salvo en casos de violaciones flagrantes, porque en promedio ¿quién recibe más de una boleta por año?). El hecho de que todos los puntos se devuelvan cada 2 años tampoco tiene sentido – otros países usan 5, 7 y hasta 10 años para violaciones severas (como el conducir ebrio).
Lo otro que no he visto es la categorización de las infracciones – aunque esto puede ser por lo corto de la nota en el diario La Capital. Por estos lados, una infracción menor agrega un punto contra el registro, pero una violación más seria (como conducir a alta velocidad en un área escolar, correr picadas, conducir en estado de ebriedad) llevan más puntos y en algunos casos la suspensión inmediata de la licencia.
El tercer punto tiene que ser la coordinación entre el ente de control y las aseguradoras de autos. Para que funcione el sistema las consecuencias tienen que ser tangibles, y ¿qué hay más tangible que la factura del seguro cada par de meses? Si los conductores entienden que no es sólo un tema de papeles, sino que van a tener un costo mayor para asegurar el auto, renovar patentes, etc.; entonces el poder disuasorio es mucho mayor.
Como decía, buena la idea. Pero el proyecto requiere todavía de mucho trabajo para establecer un sistema que penalice de acuerdo a la infracción. Esperemos que los legisladores de Santa Fe tengan las suficientes agallas para llevar a un cambio en serio..