De quién es esa trompita?
Un proyecto de salud reproductiva, que permitirá finalmente que las mujeres se liguen las trompas de Falopio y los hombres tengan acceso a la vasectomía en hospitales públicos de todo el país, avanza en el Congreso. Como es costumbre, ciertos grupos se oponen (especialmente los legisladores de Compromiso por el Cambio, que parece llevan el cambio sólo de nombre), liderados por la Iglesia. Siendo que estamos ya en el 2006, y que este es un caso, nuevamente, de derechos individuales (¿a quién más afecta que uno decida no tener más hijos? ¿Y no es esta una de las decisiones más personales que existen?), el proyecto debiera aprobarse rápidamente. Veremos como sigue.






