Y en una noticia relacionada…
“Los indultos fueron otorgados, en diez decretos, por el ex presidente Carlos Menem entre 1989 y 1990. Beneficiaron a los más altos mandos militares condenados en 1985 en el juicio a las juntas y a los ex jefes guerrilleros que comandaron organizaciones armadas clandestinas. Pero la nulidad que reclama Kirchner se aplicaría sólo a los comandantes militares, que volverían a cumplir su condena.”
Por supuesto – mientras Perdía puede estar al frente del Kavanagh aterrorizando a porteños y visitantes, los militares del Proceso deben estar en prisión. Doble discurso que le dicen. Al menos la gente debe haberse dado cuenta, porque hoy Aníbal Fernández tuvo que salir a dar medio paso atrás:
“Ningún indulto es igual al otro, lo que obliga forzosamente a que tenga que revisarse caso por caso para que pueda ser comprendida la situación en la que se la practicó”, sostuvo Fernández en declaraciones a Radio 10.
Veremos como sigue. La administración Kirchner es notablemente reacia a procesar gente de izquierda (sea Quebracho, o los piqueteros, o cualquier otro movimiento “popular” que acuda a la violencia), así que la aclaración hoy me la tomo con una pizca de descreimiento.






