28/2/06

Cierra el juicio a Ibarra

Cierran los debates del juicio político a Ibarra, y si algo prueban es que muchos han perdido el juicio. Primero que nada, juzgar al Intendente / Jefe de Gobierno por errores muchos niveles más abajo es un pésimo antecedente: por ganar un rédito político, la oposición le está haciendo un daño terrible a la institución de Jefe de Gobierno. Segundo, los familiares de las víctimas siguen en su descenso hacia las actitudes más objetables: hoy tuvieron que ser desalojados por amenazas de muerte y disturbios. No hay dolor que explique este tipo de conducta. Por sobre todo existe una sensación de extorsión: si los legisladores se atreven a votar a favor de Ibarra, estos grupos les van a hacer la vida imposible, acusarlos de cohecho, amenazarlos, etc. Otro triste espectáculo de la política argentina.

27/2/06

Perra costumbre

Perros en Buenos Aires: 70 toneladas de desechos diarios, y sólo 2 multas en el año 2005. Lamentable. Y ya las excusas no me conmueven. Por supuesto que la Ciudad debiera poner más tachos de basura. Pero a todos aquellos que dicen que no levantan porque no tienen un tacho en la calle para tirar la bolsita, les digo que no hay vergüenza en caminar con la bolsita hasta llegar a casa (en San Francisco, yo lo hago todos los santos días – aún cuando mi perro va a la colina de al lado, en el pastito donde no pasa nadie, la levanto por educación). Y hasta se venden bolsitas con perfume aquí para no tener que oler los desechos todo el día – lo cual es importante teniendo en cuenta que en San Francisco la basura se saca una vez por semana.

Tampoco entiendo demasiado el tema de los paseadores de perros, que se quejan que no pueden levantar los excrementos de todos los perros – si pasearan cinco o seis perros como debieran por ley en vez de 12 a 15, podrían hacerlo. Estoy seguro, porque los paseadores de acá lo hacen (ni hablar de que no entiendo la necesidad de los paseadores – el mío con una caminata larga a la mañana y una al volver del trabajo se banca. De vez en cuando me deja un regalito en el baño, el cual acepto y limpio como parte de tenerlo de compañía. Al menos busca los cerámicos y no la alfombra)

Al fin y al cabo, esto no es más que otra señal de la falta de convivencia que tenemos los argentinos (y por sobre todo los porteños). Tanto como el graffiti constante, el empapelado de cualquier pared libre con cualquier consigna de temporada, los carteles de neón que invaden las avenidas, el fumar donde nos venga en gana, el manejar a toda velocidad entre dos carriles, la demolición de cualquier edificio por reemplazarlo con algo nuevo sin importar la historia, el apelotonar 2000 personas en un espacio para 500, todo apunta hacia el mismo lado: desidia. Esta parece ser la única constante en Argentina, y es una constante muy triste.

Fin del Tour de California

Haedo termina la séptima y última etapa del Tour de California en el segundo puesto. Si bien en la clasificación general termina en el puesto 92, en sprints (su especialidad) termina segundo en la competencia. Buen resultado.

24/2/06

Haedo y el Tour de California

Haedo gana la cuarta etapa del Tour de California. Si bien en el tablero general, Juan José Haedo está en la 100ª posición, en sprints Haedo lidera la competencia con 30 puntos. Buen resultado.

23/2/06

Ruido por (y de) los Stones

Los vecinos del Estadio de River Plate se quejan por el estruendo y los temblores ocasionados tanto por el sonido de los recitales como por los saltos de la multitud de espectadores, antes del recital de los Rolling Stones. No me llama la atención, sobre todo porque recuerdo como viviendo en La Imprenta a veces se podía escuchar el ruido del Monumental desde el Freddo de Libertador y Migueletes. Hoy la demanda de los vecinos fue retirada porque las vibraciones registradas “no ponían en riesgo la seguridad estructural del edificio”, aunque también parece que los equipos de sonido de la banda estuvieron mejor afinados y las emisiones fueron menores (las quejas provenían de recitales anteriores, sobre todo de una actuación de La Renga).

Esto, que es quizás una nota menor, me llama la atención por un par de motivos. Punto uno: parece que las molestias a los vecinos deben medirse en daños estructurales o no serán tenidos en cuenta. Esto es ridículo. Si bien el club River Plate tiene el derecho de alquilar sus instalaciones con los correspondientes permisos, la Ciudad debiera monitorear que las molestias a los vecinos sean mínimas. Algunas serán improbables de sortear, como ser los problemas de tránsito a la salida del estadio. Pero otros, como por ejemplo el hecho de que el sonido sea contenido dentro del estadio y de un mínimo radio aledaño, debieran ser exigencias de la Ciudad. La impresión que me dejan estas presentaciones a la Justicia es que el gobierno de la Ciudad no ha sabido (o querido) afrontar el problema y defender a sus vecinos.

Y esta es la segunda razón por la cual me llama la atención la nota: porque en Noviembre pasado se presentaron los Rolling Stones en San Francisco, en un estadio abierto, y al menos la primera noche los ruidos llegaron hasta unas 30 o 40 cuadras. Y lo recuerdo patente por varios motivos. Primero, porque salió en todos los noticieros como algo inaceptable. Segundo, porque el jefe de policía publicó una disculpa por no haber respondido correctamente a las quejas (los operadores de la policía estaban confundidos sobre quién tenía jurisdicción en el asunto). Al día siguiente, los organizadores salieron a rearmar el sonido de manera que no se molestara a los vecinos y se cumpliera la ley (la cual dice que el sonido de un recital en un estadio no puede viajar más de 100 metros del mismo, o se está en contravención) – aunque los resultados no fueron óptimos. Y a un par de meses del recital, todavía siguen las reuniones de la Comisión de Espectáculos de la Ciudad con los dueños del estadio, los vecinos y la policía para ver como se evitan estas molestias en el futuro. Otra reunión este mes debiera dictar normas concretas para mayor revisión en el otorgamiento de permisos y para reducir ruidos molestos.

¿Qué diferencia, no?

21/2/06

Se cae Haedo

Desgraciadamente, luego de la segunda etapa Haedo cayó al puesto 96 del Tour de California, 15 minutos detrás del puntero. Todavía quedan varias etapas, veremos si repunta.

Ah, las ventajas de una mente abierta

La Universidad del Laterano, parte del Vaticano, comenzó ayer un seminario internacional sobre “la cuestión gay” (por supuesto que se debe despersonalizar - no es en el mejor interés del Vaticano que uno piense en “personas gays”, con todos esos sentimientos y dignidad humana de por medio. Nah, “cuestión” es mucho más aséptico, más fácilmente condenable, menos humano. No por nada los Nazis hablaban de la “solución final a la cuestión judía” en vez de familias condenadas al exterminio).

Lo que me divierte mucho de este seminario es el objetivo declarado de entrada:

Organizado por el Pontificio Instituto Juan Pablo II para la Familia, expertos de distintos sectores -sociólogos, psicólogos, juristas y teólogos de diversas nacionalidades- discutirán a puertas cerradas sobre la naturaleza de este “fenómeno humano”, y cómo la “cuestión es hoy impuesta por la ideología política”.

Es decir, que el seminario empieza con una declaración bien clara de cual debe ser el resultado del mismo: la “cuestión gay” es una imposición de la “ideología política”, no una característica biológica de los seres humanos o cualquier otro resultado. Esto es tristemente gracioso en luz de otra frase en el mismo artículo:

Para Mario Binasco, psicoanalista y docente de la Universidad del Laterano, es muy importante discutir “con calma” sobre toda la problemática sexual. “Estos temas en nuestra civilización están sufriendo una subversión sin precedente”, escribió. Binasco se manifestó convencido de que hoy para la Iglesia el tema de la sexualidad es de una importancia análoga a lo que se puso “en juego en el caso de Galileo Galilei”: la relación entre las palabras de la Revelación, la ciencia, la realidad y la verdad.

Permítanme utilizar el ejemplo de Galileo – explicitar cual debe ser el resultado de un seminario de discusión sobre orientación sexual es lo mismo que decir que podremos tener un seminario sobre la mecánica celeste siempre y cuando el resultado sea que la Tierra es plana y el Sol gira alrededor de ella.

Esto no quiere decir que uno no pueda partir de una tesis, la cual luego se comprueba o se desmiente a través del método científico o la discusión. En ese marco, la Iglesia tiene todo su derecho de proveer dirección a un encuentro. Pero debe haber una condicion permitida en el debate: que la tesis pueda ser falsa. Cuando uno declara que una tesis es dogma inamovible, basado en la fe y más allá de toda discusión, entonces es imposible avanzar: el resultado es un escenario de lógica subvertida, donde se acomoda la prueba para llegar al resultado esperado y se descarta cualquier indicio contrario.

Como dije el otro día con respecto a mi perro, algunos nunca aprenden. Pero al menos mi pichicho no le arruina la vida a los otros.

20/2/06

Haedo en punta en ciclismo

Juan José Haedo toma la punta al finalizar la primera etapa del Tour de California, contra toda expectativa. Habrá que seguirlo.

19/2/06

Otra vez la Autopista Ribereña

La Nación de hoy levanta los posibles proyectos para rehacer gran parte de la ciudad de Buenos Aires. Entre aquellos buenos están cambios al Puerto de Buenos Aires, para hacerlo de pasajeros y reencauzar tráfico de cargas hacia Ensenada y Campana (lo cual servirá también como motor económico a esas zonas) ; así como el corredor verde sobre el Ferrocarril Sarmiento. Pero el que me preocupa es el trazado de la Autopista Ribereña, porque parece que todavía está en discusión.

La Autopista Ribereña ha tenido varias idas y venidas durante los últimos 10 años, incluyendo algunas presiones de la Corporación Antiguo Puerto Madero para que la autopista sea elevada sobre la Reserva Ecológica. Mala idea: ciudad tras ciudad en el mundo está desechando este tipo de trazados, porque el resultado es – más allá del impacto ecológico en este caso en particular – un corte en la utilización de aquellas áreas que están más allá de la Autopista. Es por eso que Boston decidió hacer el Big Dig para enterrar las autopistas que pasaban frente al puerto y que San Francisco decidió eliminar dos tramos de autopistas (la Embarcadero Freeway, que dejaba la bahia detrás de una mole de cemento, y la extensión de la 101 hacia Hayes Valley) después del terremoto del 89. Los resultados son siempre los mismos: revalorización y mayor utilización del espacio que de otra manera sería cortado por la autopista.

Por ahora, parece que el trazado oficial es en semi-trinchera frente a los doques de Puerto Madero, aunque de acuerdo a La Nación de hoy esto todavía está en discusión. Igualmente debiera verse cual es el impacto de hacer esta obra, porque sea en trinchera o no, siempre hay un impacto al cruce peatonal (por más que haya puentes, a mucha gente le desagrada cruzar por sobre una autopista abierta de 6 u 8 vías). Quizás el mejor trazado sería en forma de túnel o en forma de boulevard con manos rápidas sin salida y otras manos para tráfico zonal.

Arrestos en robo a Banco Río

En dos operativos, en Flores y Avellaneda, la Policía secuestra parte del botín del robo al Banco Río y arresta dos de los integrantes de la banda. Bien. Esperemos que encuentren al resto: será interesante ver cual es el perfil de los asaltantes para clarificar si algunos de ellos son parte de las fuerzas de seguridad como decían los rumores.

18/2/06

Cheney’s got a gun

De todas las bromas y gastadas en Internet a Dick Cheney esta semana por haberle disparado a un compañero en la cara durante una cacería de perdices, me quedo con esta pequeña animación de Flash, con canción de Aerosmith y todo. Disfruten.

Monkeyluv, and other essays of our lives as animals (Robert Sapolsky, 2005)

Monkeyluv
Si ustedes tienen un interés, aunque sea pasajero, en la biología humana pero no son ajenos a cosas más mundanas como ser la lista de las 50 personas más bellas de la revista People, “Monkeyluv, and other essays on our lives as animals” (algo así como “Atracción de Monos, y otros ensayos sobre nuestras vidas desde el punto de vista animal”) es un libro revelador. Accesible al punto de hacer que Carl Sagan parezca complicado, Robert Sapolsky (biólogo de la Universidad de Stanford, estudiante de primates, entre otros creditos) compila en este libro una serie de ensayos que ya publicara en revistas tan diversas como Natural History, Discover, The New Yorker y Men’s Health.

Uno sabe de entrada que Sapolsky es más que talentoso (incluyendo un subsidio de la fundación MacArthur y una serie interminable de subsidios a la investigación y premios), pero jamás me hubiera imaginado que fuera tan, pero tan simple de leer, gracioso e iluminador. Como ejemplo, baste la apertura del ensayo que da titulo al libro, que habla sobre la atracción sexual entre los babuinos y la adaptación evolutiva. El ensayo comienza:

“A ver, tengo terribles noticias para el 99 % de nosotros que nunca estaremos en la lista de las 50 personas más bellas del mundo de la revista People… Estas noticias son tan terribles que hasta ha logrado ser historia de tapa en Newsweek. Pero primero, un chiste de marcianos.”

El tono coloquial se mantiene en buena parte del libro (sobre todo, por supuesto, en las piezas que aparecieran en revistas más masivas como Discover y Men’s Health) y nos ayuda a entrar en lo que pueden ser discusiones bastante profundas sobre la genética, su interacción con el ambiente, como afectan nuestros cuerpos a nuestras mentes y la cadena evolutiva. Dividido en tres secciones, cada una con un foco diferente (“Los genes y quiénes somos”, “Nuestros cuerpos y quiénes somos” y “La sociedad y quiénes somos”), Sapolsky logra convencer bastante fácilmente sobre los alcances de la biología sobre todos los aspectos de nuestras vidas y nuestra percepción de ellas. Si esto les parece obvio, les diría que no lo es: baste leer una pieza liviana sobre la razón biológica por la cual cada vez que terminamos una discusión de pareja empezamos otra sobre algún tema olvidado, o el placer que nos provoca la anticipación de algo bueno por venir, para darse cuenta que estas son cosas que uno no sabe pero debiera saber, y que buena parte de nuestras respuestas concientes tienen un condicionamiento biológico y ambiental por debajo. Como agregado, debate sobre los alcances de la genética (influencia pero no determina, y es poco y nada sin considerar el ambiente con que interactúa), los diferentes imperativos biológicos de uno y otro sexo, por qué cierto tipo de ecosistemas promueven civilizaciones politeístas y otros hacen que los seres humanos se vuelquen hacia el monoteísmo, y cual es la razón que al envejecer nos dejan de gustar las cosas novedosas. Una pieza sobre el estrés post-traumático logra conmover hacia el final, otra sobre el síndrome de Munchausen by Proxy nos puede dejar helados. Excelente libro.


Pasen y vean

Parece que el otro día un crucero alquilado para el público gay pasó por Buenos Aires. Por supuesto, los diarios argentinos se hicieron eco de la noticia, por ese tema de que todo lo diferente es visto en Buenos Aires como si fuera un acto de circo (el mismo crucero pasando por cualquier puerto del primer mundo no hubiera despertado ningún interés ni cobertura). Veamos como fue la cobertura.

Bajo el título “El crucero gay, todo un espectáculo en el Puerto”, Clarín se manda la siguiente apertura:

“Se asomaban desde los balcones de los camarotes y saludaban. Brindaban y hasta se besaban para las cámaras.”

Um, chicos, eso es lo que pasa cuando cualquier otro crucero zarpa. Si eso es considerado un espectáculo, entonces me da lástima el estado actual del teatro argentino.

La Nación menciona el crucero dos veces, cuando arriba y cuando parte (casi puedo escuchar los suspiros de alivio en la redacción de La Nación - “Uf, menos mal: ¡imaginate si se hubieran quedado!”) Dentro de todo, mantienen la compostura (cosa rara en este diario en temas de sexualidad alternativa), aunque no puedo menos que sonreír con el inventario de preferencias sexuales de los pasajeros:

“Estaban completas las 684 plazas del lujoso crucero de siete pisos y cinco estrellas: 679 homosexuales, una pareja de lesbianas, una de bisexuales y una joven heterosexual.”

A ver para cuando hacemos un recuento similar en las oficinas de la calle Bouchard: quiero saber cuantos se ratonean con Pampita, cuántos se ponen bombachitas de mujer, etc. Poco serio, ¿no? Exactamente.

Pasemos a La Prensa. Nada mal, por ahora van siendo los más mesurados: otra prueba de la capacidad de los seres humanos para sorprendernos. Puntos para Mariana Badeni por un artículo objetivo (buque llegó, este es el itinerario, esto es lo que piensan los turistas sobre Buenos Aires, etc.). Nota irrelevante: esta debe se la primera vez desde las “Locuras de Isidoro” que veo la palabra “paquebote” usada en un artículo. Anoten puntos para el Coronel Cañones (y no me hagan empezar sobre como Isidoro y Cachorra eran los “Will & Grace” del subdesarrollo).

Página/12 busca la línea progre como siempre, aunque debiera aclarar que el buque Oceanía Insignia no es un buque gay, sino que este crucero en particular fue contratado por Atlantis (la compañía organizadoras de cruceros gay más grande del mundo) por esta semana – el buque hace varios cruceros que pasan por Buenos Aires (sin ir más lejos, volverá de Río de Janeiro la semana que viene y luego partirá hacia Valparaíso). Más allá de eso ninguna sorpresa. Suspiro de alivio (por aquello de la capacidad de las personas para sorprendernos – se da para los dos lados, ¿vió?)

Hora de pasar por InfoBAE. Ay. Debo admitir, abrir InfoBAE me da el mismo tipo de placer que revolver un basural a las dos de la mañana sin guantes ni ropa protectora (el olor también es parecido). Uno. Dos. Tres. Respiramos profundo…. Veamos.

OK, primero que nada, algún editor de InfoBAE que lea este blog ¿por qué pusieron el artículo bajo la sección “Bizarro”? Más allá de eso, tratan valientemente de no caer en el amarillismo, aunque de vez en cuando se les escapa una punta, como cuando dicen:

Tras el embarque, el viaje dará comienzo con la proa puesta hacia las exclusivas playas de Punta del Este y culminará en la fiesta pagana más importante del mundo: el carnaval de Río de Janeiro.

¿Por qué digo que se les escapa una punta? Miremos el uso de la frase “la fiesta pagana” – jamás la usan para describir el carnaval en un contexto habitual, pero aquí se quiere dar un tinte orgiástico a la cosa por ser un grupo gay, entonces la usan. Lo mismo cuando dicen: “Una vez en Río de Janeiro, serán cuatro días y tres noches de desenfreno carnavalesco al ritmo de las comparsas más famosas del mundo.” Desenfreno pagano, esto es lo que hacen los gays. Debiera presentarles a varias parejas de amigos que sólo saben hablar de sus hijos, como cualquier otro treintañero casado. En fin.

Punto a favor: en el segundo artículo sobre la cobertura televisiva (este en la sección Espectáculos, como corresponde) critican a ciertos programas por tomarse el crucero en broma. Una de cal y una de arena

16/2/06

Algunos nunca aprenden

Hay cosas con las que hay que lidiar en San Francisco que nunca te pasarían en Buenos Aires. Como, por ejemplo, que el nabo de mi perro se largue a perseguir un zorrino en la colina de enfrente de casa y termine todo rociado en el hocico, el pecho y las patas, amarillo y apestoso y vomitando (no, no tengo fotos, porque el pobrecito se merecía atención inmediata).

Luego de 3 horas y unos 4 baños (usando una mezcla de agua oxigenada, bicarbonato y detergente, un conjunto explosivo que es lo mejor para sacarle el olor) más o menos lo logré liberar del hedor. Y a las dos horas, el muy maldito se me quería ir de nuevo a la colina a buscar al zorrino…. GRRRR…. Algunos nunca aprenden, parece.

15/2/06

Good Night, and Good Luck (Buenas Noches, y Buena Suerte - 2005)

Good Night, and Good Luck
Hay películas que quizás a muchos no les hagan nada y a mi me ponen la piel de gallina durante toda la proyección. “Good Night, and Good Luck” es una de esas películas, quizás porque combina varios elementos que me conmueven. Primero que nada, es una apasionada defensa de las libertades individuales, y mucho de lo que se ve en el contexto histórico está desgraciadamente más que presente en estos días. Y segundo, es una historia de unos pocos que se atreven, a pesar de los contratiempos, contra los que ejercen el poder sin escrúpulos – una actualización de aquellas películas de Jimmy Stewart en las que se enfrentaba al poder establecido. Quedan pocas de estas películas en este siglo…

Corre el año 1954 y las persecuciones a comunistas por parte del Senador Joseph McCarthy están a la orden del día. La paranoia se siente en las primeras imágenes, con periodistas a los cuales se les pide que firmen declaraciones de lealtad a la patria, e investigaciones de cualquier pecadillo pasado (de uno o de sus familiares) son más que comunes. Esta explotación del miedo a la amenaza comunista no puede sino despertar más que un paralelo a lo que estamos viendo en estos días: la actitud predominante de McCarthy es que cualquier crítica a sus métodos es una acción hostil y una traición a la patria. Nombre usted a los políticos y asesores de hoy que todavía utilizan este miedo irracional, suplantando comunismo por terrorismo.

Contra todo esto, el periodista Edward Murrow, famoso por sus reportes desde Europa durante la Segunda Guerra y una de las figuras clave del naciente medio televisivo, se rebela. La película traza el arco de 3 o 4 programas armados por Murrow que serían en comienzo del fin para McCarthy. Su tesis es simple: los derechos civiles son inalienables y esta caza de brujas, conducida a puertas cerradas, con testimonio secreto que los acusados no pueden contestar, con responsabilidades por mera asociación, es una afrenta a la Constitución americana. Y usando los propios discursos de McCarthy y un par de casos de persecución ridícula, encabeza el contraataque.

Clooney arma una película impecable desde el aspecto técnico. La fotografía en blanco y negro le permite evocar una era en que el scotch y los cigarrillos estaban a la orden del día, en que hombres y mujeres tenían papeles muy diferenciados y rígidos, y en el que la inmediatez de la televisión no ha entrado en la costumbre diaria (baste ver el hecho de que al día siguiente de cada transmisión todos los diarios levantaran su contenido para darse cuenta del lugar exaltado que la televisión tenía en sus comienzos). El blanco y negro también le permite mezclar las imágenes verdaderas de McCarthy y de los programas de Murrow sin resultar un recurso chocante. David Strathairn en el papel principal es fantástico – hace mucho que no veia un actor hacer tanto con su voz o con un simple gesto o una mirada. Su Murrow no es perfecto pero tiene principios inalienables y esto lo transmite claramente. El resto del elenco es impecable – incluido Clooney, que a primera vista no pareceria jamás salido de los años 50, logra acomodar su persona al personaje que le toca.

Hasta hace unos días estaba seguro que “Secreto en la montaña” se merecía el Oscar a la mejor película – ahora no estoy tan seguro. Lo que “Secreto…” tiene en épica, “Buenas noches…” tiene en concisión. Y el impacto emocional de “Secreto…”, que viene en visiones repetidas (la primera visión me dejó un poco frío), “Buenas noches…” lo tiene desde la primera escena con Murrow aceptando un premio y haciendo un discurso impecable sobre la responsabilidad de los medios y de todos nosotros. Complicada la decisión.