A Oprah, no la hagas calentar…

Imagen: Harpo Productions / George Burns
Pero como todo lo bueno dura poco, hoy por la tarde se le vino el mundo encima. Una Oprah totalmente furiosa (habiendo sido objecto de numerosas criticas, incluyendo una lapidaria del Washington Post, la cual hoy agradecio por hacerla despertar) tuvo como invitado a Frey, a su editor y un panel de periodistas y se dedicó por 60 minutos a romperle el tujes en Dos Millones de Pedacitos. Oprah abrió con una disculpa a sus televidentes, diciendo que no había querido decir que la verdad no importara. Luego lo sentó a Frey y lo confrontó punto a punto con las mentiras de su libro – y Frey, una y otra vez, tuvo que admitir que los episodios eran fabricados, mientras Oprah ponía su mejor cara de madre al cual el hijo le acaba de decir que mató el gato del vecino, le robó la jubilación a la abuela y escupió adentro de la fuente de agua bendita (y todo al mismo tiempo). Y para terminarla lo tuvo calladito mientras el resto de los periodistas opinaban sobre su descrédito. Si hubiera tenido un volcán a mano, me da la impresión que el show hubiera terminado con Frey en un vestido blanco siendo ofrecido a los dioses de Oprah. Imperdible.
Si quieren ver algunos extractos, vayan aquí. Y a partir de mañana debiera haber otras partes aquí.






