Imagen: Harpo Productions / George Burns
Hace apenas dos semanas, salió a la luz un escandalete literario, que
ya comentara aquí: la acusación por parte del sitio
The Smoking Gun de que el libro de James Frey
“A million little pieces” (“Un millón de pedacitos”) - publicado como no-ficción, elegido por
Oprah Winfrey para su club de lectura y que vendiera más de 3 millones de ejemplares – era más que nada una sarta de inventos. Luego de dos días de discusiones acaloradas; Frey, sentadito como si fuera en la oficina del rector frente a Larry King, con su mamá al lado como si le estuvieran poniendo quince amonestaciones (una aparición bizarra para quien dice en su libro una y otra vez “soy un Criminal”, con mayúsculas) recibió lo que parecía una conmutación de pena:
la reina Oprah llamaba a último minuto para respaldar a su elegido. Frey suspiró aliviado (y su mamá festejó visiblemente).
Pero como todo lo bueno dura poco, hoy por la tarde se le vino el mundo encima. Una Oprah totalmente furiosa (habiendo sido objecto de numerosas criticas, incluyendo una lapidaria del Washington Post, la cual hoy agradecio por hacerla despertar) tuvo como invitado a Frey, a su editor y un panel de periodistas y se dedicó por 60 minutos a romperle el tujes en Dos Millones de Pedacitos. Oprah abrió con una disculpa a sus televidentes, diciendo que no había querido decir que la verdad no importara. Luego lo sentó a Frey y lo confrontó punto a punto con las mentiras de su libro – y Frey, una y otra vez, tuvo que admitir que los episodios eran fabricados, mientras Oprah ponía su mejor cara de madre al cual el hijo le acaba de decir que mató el gato del vecino, le robó la jubilación a la abuela y escupió adentro de la fuente de agua bendita (y todo al mismo tiempo). Y para terminarla lo tuvo calladito mientras el resto de los periodistas opinaban sobre su descrédito. Si hubiera tenido un volcán a mano, me da la impresión que el show hubiera terminado con Frey en un vestido blanco siendo ofrecido a los dioses de Oprah. Imperdible.
Si quieren ver algunos extractos, vayan aquí. Y a partir de mañana debiera haber otras partes aquí.