Rent (2005)

La historia, para aquellos que no hayan visto la obra, es simple: entre la navidad del año 89 y la del 90, un grupo de artistas - sin un dólar entre todos ellos – viven en un edificio dilapidado sin pagar alquiler, con la sombra del desalojo a cada paso y conviviendo con un espectro de adicciones, enfermedades y muerte (la mitad de los personajes son HIV positivos, y esto ocurre cuando el HIV era una pena de muerte) contra los cuales se dibuja el cuadro de las relaciones entre estos personajes y la importancia de una conexión humana frente a toda adversidad. Todo esto presentado en una revisión de la historia de “La Bohéme”, con banda musical al tono de los noventa.
La obra es un espejo del tiempo en que fue escrita, y si bien algunas de las cosas que se presentan pueden parecer extrañas o lejanas a esta altura (sobre todo el estado en que Nueva York se encontraba en los años 80, pre-Giuliani), lo cual pone un poco de distancia con respecto a estos personajes, y distancia no es algo que le convenga a este musical.
El otro problema es que, salvo un par de números, Chris Columbus no tiene mucha idea de que hacer con la cámara cuando sus personajes empiezan a cantar. “Take me or leave me”, y el número de apertura salen airosos – “Over the moon”, por otra parte, funciona porque demuestra que Maureen tiene tanto talento como sentido común, es decir ninguno, y “El Tango Maureen” parece un sobrante desechado por Alan Parker para ”Evita”, Por lo demás, tenemos un robo de “A Chorus Line” en los títulos con la bellísima canción “Seasons of love”, una multitud de cortes innecesarios que menoscaban la performance de Wilson Heredia en “Today 4 U”, y nada demasiado revolucionario para “La Vie Bohéme”, quizás una de las canciones más energéticas del repertorio de Broadway. Y ni hablemos de las imágenes en el desierto de New México, que parecen salidas de un video de Michael Bolton. En fin.
Lo cual no quiere decir que la película sea mala: simplemente es un recuento de oportunidades perdidas. La trama se mueve a buen ritmo, y el interés no decae. Pero queda la sensación de que con un director más original (Rob Marshall y su excelente “Chicago” viene a la mente), quizás “Rent” se podría haber elevado más allá de una filmación más o menos directa de una obra de teatro. Las actuaciones en general son excelentes, lo cual es de esperar considerando que son los mismos actores (con la excepción de Rosario Dawson en el papel de Mimi y de Tracie Thoms en el papel de Joanne) que originaron los roles en Broadway. Wilson Heredia se roba cada cuadro en que aparece, y Rosario Dawson es magnética en su confusión. Adam Pascal por otra parte parece un poco perdido en la pantalla: su roquero apasionado tiene tanto peso como, digamos, Richard Marx (y un peinado parecido) y cuesta creer que Mimi le dé la hora. Al final de los 135 minutos nos queda una canción en la cabeza (probablemente “Seasons of Love”, o el final) y una sensación de haber pasado por la máquina del tiempo intactos. Nada mal por 8 dólares, aunque uno espere más en estos días.






