Piruetas y silencios
Tres días desde los incidentes en la Legislatura Porteña y La Nación es incapaz de sacar un editorial condenando la violencia. Increíble. ¿Tendrán miedo, o estarán de acuerdo con que se creen disturbios con tal de que Ibarra sea condenado?
Por otra parte, en un editorial condenando la maniobra de Borocotó (la cual es sin duda, deplorable – ¿cómo fue que no levantó sus dudas con respecto a Macri antes? Debiera haberse presentado como independiente en ese caso… ¿y por qué alinearse con Kirchner en vez de declarar su independencia de todo bloque?), La Nación se manda una pirueta semejante: tras años de despotricar contra los bloques y las listas sábana, y abogar por el hecho de que las elecciones sean de manera individual (lo cual llevaría, como resultado, a bloques más fluidos y a que se vote más a conciencia), La Nación dice lo siguiente:
“En efecto, el pase se produjo pocas horas antes de una votación clave en la que estaba en juego el futuro político de Ibarra. El bloque al que pertenecía Lorenzo Borocotó en la Legislatura porteña reconoce como jefe político a Macri, que ya había anticipado que votaría en favor de la suspensión de Ibarra.”
Parece que su enojo viene sobre todo de este hecho. ¿Para que elegimos individuos entonces? ¿Para que voten de manera corporativa? Insisto: la deserción de Borocotó me parece más que repudiable, dado el poco tiempo desde las elecciones y el hecho de que se está alineando con ideas muy distintas con las que fue electo. Pero no por el simple hecho de romper bloque.
Clarín por otra parte tiene un editorial bastante equilibrado sobre ambos temas en su edición de hoy.






