Servicio domestico
Un buen incentivo para que la gente blanquee su servicio doméstico: hacerlo deducible de impuestos. Si bien la base de pensamiento es discutible (¿Por qué aquellos que tienen la capacidad económica de pagar el servicio tienen el derecho a una deducción mayor que aquellos que no?), me gusta que estemos empezando a incentivar de manera que la gente declare la economía en negro y me parece que el resultado justifica algunas dudas que puedan caberme. En Estados Unidos la lista de deducciones de Ingresos es grande: los impuestos de una hipoteca, cualquier gasto incurrido para el desempeño del trabajo de uno, los impuestos municipales y estatales, las contribuciones a caridad o campañas políticas, los gastos en salud más allá de un cierto porcentaje de ingresos, etc. Ahora bien, lo que tenemos que asegurarnos es que en esos casos el que contrata también esté pagando cobertura médica, jubilación, etc. de su servicio doméstico. De otra manera el Estado está subsidiando el servicio por todas partes: con deducciones de Ganancias pero también teniendo que proveer servicios a gente que está empleada pero no recibe beneficios de su trabajo.






