El lado oscuro
Pablo Sirvén, recontando el otro lado de Maradona:
El autofestejo del gol que les hizo con la mano a los ingleses en el Mundial del 86; la patética explicación pública que dio para rechazar a un hijo extramatrimonial; jaranear con Charly García por su salto al vacío desde un noveno piso, y su saludo fraterno a los barrabravas de Boca en la Bombonera mostraron la parte más sombría de un ídolo, con chapa de tótem mediático, de quien la infalibilidad de sus dichos se da por descontada.
Su concesiva e ininteligible entrevista al dictador más longevo del mundo –Fidel Castro está en el poder desde hace casi 47 años–, cuya segunda parte se verá en la emisión de mañana, no mereció, siquiera, la más mínima contextualización informativa por parte del canal que emite “La noche del 10″ (al menos, por respeto a la memoria del fundador de esa emisora, Goar Mestre, que tuvo que escapar de la isla en 1960, tras la intervención y posterior confiscación de todas sus empresas).
Más disparatada fue todavía la incursión de Maradona en el programa de Mirtha Legrand, el jueves último, cuando afirmó que a la doctora Hilda Molina no se la autorizó a visitar a sus nietos de la Argentina porque no daba garantías de volver a Cuba (¿y por qué debería haberlas dado?).
Amén






