Detras de los incidentes en el Sarmiento
TBA acusa a grupos organizados de los incidentes en el Sarmiento. El hecho de que esto haya sucedido dos veces en siete meses y sólo en esta línea da que pensar, aunque la pregunta es ¿cómo sabrían estos grupos el momento exacto en que un tren va a cancelarse por desperfectos técnicos?
Lo cual me lleva al pensamiento de que esto es no tanto un grupo que empezó un desmán, sino una organización de agitadores que está al acecho de oportunidades para agitar a las masas a cometer delitos. El hecho de que uno de los detenidos sea de Quebracho soporta esta teoría, porque en el pasado han aprovechado manifestaciones o hechos desconexos (como ser las manifestaciones por Cromañón) para incitar a la violencia. El hecho de que tienen un staff de abogados que proveen a aquellos de sus integrantes que afrontan problemas legales – algo nombrado por La Nación cuando menciona la defensa del joven integrante de Quebracho capturado con un cóctel molotov durante estos desmanes - debiera alertarnos sobre el hecho de que 1) están preparados para actuar de manera descentralizada cuando aparecen hechos que pueden ser aprovechados, 2) esperan que sus “tácticas” serán en contra de la ley y 3) obviamente reciben dinero de alguna parte (sino ¿como se pagan los abogados?). Todo esto sostiene mi opinión desde hace bastante de que Quebracho no es más que una organización terrorista que busca la anarquía para lograr sus fines políticos.
Por supuesto, que también existe la posibilidad de que el desperfecto técnico no fuera un hecho espontáneo, y esto lleva al corazón de las denuncias de Aníbal Fernández. Si un grupo de sindicalistas ferroviarios puede proporcionar la ocasión (el corte de servicio) en confluencia con los agitadores que entonces organizarán desmanes, entonces estaríamos en presencia de una conspiración para desestabilizar la paz social. Este escenario debe, por cierto, ser investigado. Veremos en los proximos dias como se desarrollan las acciones legales.






