23/10/05

Paralelos

El 2 de Junio de 1998, los votantes de San Francisco decidieron por segunda vez bloquear el pasaje de una emisión de bonos públicos para demoler y construir un reemplazo al Museo de Arte M.H. de Young, el más antiguo de la ciudad y que fuera dañado por el terremoto de 1989, al punto de ser inutilizable para exposiciones internacionales. Por un momento se pensó en abandonarlo – pero en la misma noche del 2 de Junio, cuando se asentaba la derrota electoral, la impulsora de la medida (Dede Wilsey, una controvertida versión local de Amalita Fortabat) decidió algo diferente: “De repente pensé: no voy a proponer otra emisión de bonos. Simplemente voy a recaudar el dinero yo misma”. Durante los siguientes siete años, Wilsey consiguió lo que parecía imposible: lograr, a través de la iniciativa privada, recaudar los más de 190 millones de dólares necesarios para refundar el museo, la más grande donación privada al patrimonio cultural público en la historia de San Francisco y uno de los mayores en la historia de los Estados Unidos. Durante esos 7 años, Dede Wilsey y su comisión lucharon contra viento y marea en una ciudad famosa por impedir más que permitir en materia de construcciones. Hubo reclamos contra el nuevo diseño, cientos de reuniones con la Junta de Supervisores (algo así como el Concejo Deliberante local), recursos en la Justicia para detener las obras. Pero finalmente, el nuevo Museo de Young – un imponente y controvertido edificio cubierto en cobre – abrió sus puertas el fin de semana pasado, con críticas que lo señalan como un triunfo arquitectónico. El museo no lleva auspicios, más allá de una placa reconociendo a los donantes. Y le pertenece de aquí en más a la ciudad de San Francisco.

La historia viene a colación cuando veo notas en La Nación de estas semanas hablando sobre el estado del Teatro Nacional Cervantes y la falta de dineros públicos (o de la voluntad de asignarlos) para restaurarlo. Leo cómo las obras necesarias no se hacen por temas burocráticos, como es el decidir el vallado adecuado para las obras o quién está a cargo. Leo como el periodista de La Nación desconfía de los aportes privados, como ser los de la Fundación Petrobrás, por el simple hecho de que quizás habría funciones reservadas para los integrantes de la misma (cual es el problema, no lo entiendo – mientras no afecte el funcionamiento de la sala y se haga en días que el teatro está “oscuro” me parece un buen compromiso). Leo las mismas peleas sobre si la tela original del techo debiera reinstalarse o buscar un fresco más moderno. Por sobre todo, leo falta de decisiones a todos los niveles.

Entonces, me pregunto si en Argentina es posible una confluencia de benefactores de la misma grandeza que aquellos que veo en el Museo de Young. Gente que crea en el patrimonio sin necesitar poner su nombre por encima de la marquesina, gente que cree que la cultura es responsabilidad de todos y no solo del gobierno de la ciudad o nacional. Y por otra parte, me pregunto si el gobierno esta lo suficientemente maduro para aceptar que no puede hacerlo todo, y que en muchas de estas áreas hay quienes están dispuestos a otorgar su dinero y su esfuerzo. La respuesta puede ser la salvación del Teatro Cervantes: otorgarle a una ONG la capacidad de decisión e implementación de las mejoras con supervisión de la Comisión Nacional de Museos. Y recuperar para la Ciudad rápidamente un teatro que se esta cayendo a pedazos.

Foto Museo DeYoung: Mark Darley / SFGate. Foto Cervantes: Ricardo Pristupluk / La Nacion

22/10/05

Pegatinas

Limpiando pegatinas
¿Cuando vamos a empezar a multar a los partidos políticos no solo por violar la veda electoral, sino por daños al patrimonio público con sus pegatinas y sus pintadas?

Patrimonio en barrios

Un buen programa para recuperar edificios emblemáticos de cada barrio. Bueno por dos cosas: primero porque con relativamente poco dinero (ninguna obra superó los 60 mil pesos) se recupera parte del pasado, y segundo porque esto no está reducido a la zona céntrica o turística, sino que comprende a todos los barrios. Bien en ambos frentes como primer paso. Ahora quisiera ver más asociaciones de vecinos, en alianza con alguna ONG o empresa privada, ampliando este tipo de programas en cada barrio.

13/10/05

Resplandeciente

Alguna vez vieron uno de esos avances de peliculas que totalmente distorsionan el contenido? Miren esta satira: quien hubiera dicho que “El Resplandor” era una pelicula familiar mas digna de Tom Hanks que de Jack Nicholson? Muy gracioso

El Pitufolipsis

Si como yo tenían ganas de ver ese bombardeo de los Pitufos a manos de UNICEF, está acá

Tren al aeropuerto de Ezeiza

Era hora – finalmente se construirá un tren entre Ezeiza y Constitución, con lo cual se une el aeropuerto con gran parte de la ciudad (si consideramos que se puede en Constitución conectar con subtes y otros trenes). Otro plan: una línea entre Retiro y Aeroparque. Buena noticia.

10/10/05

Maten a los Pitufos

Pitufos en llamas

Pobres Pitufos. Un dia estan bailando alegremente, y los bombardean para un aviso de la UNICEF. Con el mensaje “No permitamos que la guerra destruya el mundo de los chicos”, y con permiso de la familia de Peyo, el aviso de UNICEF debiera ser pasado en Belgica (el hogar de los Pitufos) despues de las 9 de la noche. Pero parece que lo pasaron en las noticias de la tarde y los pobres chiquitos que lo vieron terminaron llorando horrorizados… En fin.

Comprando votos

La corrupción electoral no se termina. El gobierno nacional entrega electrodomésticos a cambio de votos. El gobierno de la provincia de Buenos Aires entrega dinero en mano. Si hay una causal para juicio político de ambos gobiernos, debiera ser ésta.

8/10/05

De villas y subsidios

Hay tantas cosas mal con los habitantes de la villa en la Reserva Ecológica que no sé por donde empezar. Este es el testimonio:

“Yo trabajaba en una casa de familia —explica— y venía a la villa de visita porque tenía gente conocida. Cuando perdí el trabajo, hace más o menos tres años, compramos un terreno acá y construimos una casita decente, de ladrillos.”

Por supuesto que la venta es ilegal, porque el terreno le pertenece a la Ciudad y no a quién fuera que dentro de la villa le cobró unos cientos de pesos por el mismo. Luego se queja:

“con el subsidio (los 20 mil pesos que ofrece el Gobierno de la Ciudad) no se consigue nada”

¿Desde cuando es la obligación de la Ciudad de Buenos Aires el proveer suficiente dinero para comprar un departamento o casa? Yo entiendo el otorgar un subsidio, en la forma de departamentos de bajo alquiler para aquellos que tienen menores recursos, etc. Pero dar 20 mil pesos en mano (por mas que sea un credito a devolver) no va a solucionar nada – porque, considerando que es cierto que 20 mil pesos no compran una vivienda, probablemente esta gente se mudará a otra villa, usando los 20 mil pesos para construir alli y perpetuando el problema.

Lo que hay que hacer es lo que hace San Francisco en estos días: no tenés lugar para vivir, te damos uno, manejado o alquilado por la Comuna o una ONG a particulares, incluso con servicios para aquellos que los necesitan (como ser recuperación de adicciones, etc.). Pero plata en mano, poca. Eso debiera venir del trabajo.

Ni hablar de que esta mujer vino de Perú en 1996, probablemente trabajando de manera ilegal. ¿Hasta cuando vamos a seguir premiando comportamientos ilegales?

6/10/05

Atentados

¿Cómo deciden algunos “protestar” contra la visita de Bush? Destruyendo fuentes de trabajo (como los locales de Blockbuster, una agencia de autos, sucursales de bancos), generando más trabajo para la Policía Federal - lo cual saldrá del bolsillo de todos - , destruyendo el patrimonio público, lo cual genera costosas reparaciones. Ni mencionar el resquemor internacional que hará que se espanten capitales. Es decir, hiriendo a la Argentina en toda manera posible, eternizando el pozo económico mundial en que nos encontramos.

Esto no es protesta, es delito. Y no sólo habría que meterlos en la cárcel por daños, sino que habría que juzgarlos por traición a la Patria.

5/10/05

¿Y el editorial donde está?

Quizás se me pasó por alto, pero en los 8 párrafos de este editorial de La Nación titulado “Los porteños y el cigarrillo” uno esperaría encontrar, no sé, ¿una o dos opiniones? Al fin y al cabo la sección se llama “Opinión”.

Cero. Nada. Zilch. ¿Será por no ofender a las tabacaleras que tan generosamente ponen publicidad en sus páginas?

Puerta y la sombra del doping

Esperemos que las versiones de que Puerta falló el anti-doping en Roland Garros no sean ciertas. Si lo son, no sólo se termina su carrera sino también le habría hecho un daño terrible al deporte argentino: en medio de los cinco casos que ya ha habido en tenis en los últimos 4 años, la “mano de Dios”, el famoso “bidoncito”, etc. no nos sacamos más la sospecha de que todos nuestros deportistas son tramposos. De terror.

El hecho de que haya abierto el paraguas diciendo que tomó algo para la gripe no es un buen augurio – así que vayamos preparándonos para lo peor. Por supuesto que van a salir todos los que digan que esto es una persecución, así como en TN ya tenian un “experto en antidoping” diciendo que la substancia en cuestión no otorga ventajas. ¿Acaso importa? Las reglas son claras: hay una lista de substancias que no se pueden consumir, son de público conocimiento y todos los deportistas y sus entrenadores las conocen. Si la lista dijera que los Chiclets de menta son doping, entonces dejá de mascar. Es tan simple como eso.

O quizás no es tan simple para los argentinos. Porque es un defecto nuestro el jamás encontrar una regla a la que no le querramos pegar la vuelta para que nos beneficie. Y entonces protestamos, sacamos notas en los diarios, llenamos foros cuando nos sale mal, tratando de explicar que paso. Pero esto en realidad pasa por la responsabilidad personal. Y si Puerta termina siendo culpable, habrá un solo responsable: Mariano Puerta.

3/10/05

Paso a nivel

Perfecta la acusación a un conductor que cruzó con la barrera baja. Imagínense la catástrofe que pudiera haber causado si el tren descarrilaba.

Patrimonio

Otro viejo cine que vuelve, esta vez El Plata en Mataderos. Y una casona histórica en San Fernando se transformará en museo. Es bueno notar una ola renovada de preservación del patrimonio, luego de tantos años de topadoras.