Y como ejemplo…
… de esta tendencia a la “chabonada”, no hay que ir más lejos que cualquier declaración de Anibal Fernández a la prensa. Que un tipo con una educación mínima (y aclaro que no hablo de títulos, sino de educación como esa cualidad que nos inculcaron nuestros padres) sea Ministro del Interior del país y salga con estupidez tras estupidez, no sólo lo descalifica a él sino a su puesto y al Gobierno todo.






